- La OEA aprueba un documento que exige al gobierno nicaragüense la realización de elecciones y la liberación de los presos políticos; el gobierno de México manifiesta que la medida no representa una amenaza para la región
La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución en la que exige al gobierno de Nicaragua, que gobierna Daniel Ortega junto con su esposa Rosario Murillo, la realización de elecciones y la inmediata liberación de los presos políticos.
La resolución establece la creación de un grupo encargado de dar seguimiento y formular recomendaciones con la finalidad de establecer las condiciones para unas elecciones justas, libere a los presos políticos y revele el paradero de las personas que han sido víctimas de desapariciones forzadas.
Frente a esta decisión del organismo multilateral, la representación del gobierno de México emitió una postura oficial en la que señaló que dicha resolución sobre la situación nicaragüense no amenaza la paz regional.
La Organización de los Estados Americanos aprobó el documento como parte de las acciones diplomáticas para abordar la crisis política en la región.
En este contexto, la comunidad internacional ha mantenido un seguimiento sobre los procesos electorales y la situación de los derechos civiles en el territorio nicaragüense.
El gobierno de Nicaragua ha restringido duramente las libertades civiles desde la ola de protestas de 2018, prohibió en septiembre a la oposición participar en futuras elecciones.
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México define postura ante la OEA
De acuerdo con el posicionamiento del gobierno mexicano, las medidas adoptadas por la OEA buscan promover el diálogo democrático.
La autoridad mexicana consideró que la resolución que exige elecciones en Nicaragua y la liberación de presos políticos no constituye una amenaza para la estabilidad del continente.
La resolución adoptada por el organismo interamericano subraya la necesidad de garantizar procesos electorales transparentes y la protección de los ciudadanos detenidos por motivos políticos.
Las representaciones diplomáticas que integran la organización debatieron el documento antes de su aprobación final.
Asimismo, el gobierno de México reiteró su postura diplomática durante la sesión, al afirmar que las exigencias de la OEA hacia el gobierno de Nicaragua no representan un riesgo para la paz regional.

Esta declaración se enmarca en la política exterior mexicana respecto a las intervenciones de organismos internacionales en asuntos de política interna de los países miembros.

