- Audiencia entre la periodista Lydia Cacho y el exgobernador Mario Marín, acusado tortura contra la periodistas iba a realizar el 20 de octubre, pero por fallas técnicas se cambió para el 29 de octubre; durante la audiencia de alegatos de clausura en el penal de El Altiplano, la periodista solicitó la condena más alta contra el “gober preciso” por tortura
La periodista Lydia Cacho confrontó al exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, “El gober preciso”, durante la audiencia de hoy 29 de octubre de alegatos de clausura relacionada con el proceso penal contra el exgobernador, acusado de tortura, en un caso que se prolonga desde hace casi 21 años.
“Usted es responsable de haberme torturado”, le reclamó la periodista al exgobernador Mario Marín.
Durante la audiencia, la periodista exigió la pena máxima por las agresiones que denunció sufrir tras revelar una red de explotación sexual infantil.
TAMBIÉN LEE: “Góber precioso”: Gabinete de Seguridad federal aclara que exgobernador no abandonó el Altiplano
Lydia Cacho frente a Mario Marín
La audiencia de este 29 de octubre de forma virtual entre la periodista y Mario Marín, quien compareció tras las rejas desde el Altiplano, estaba prevista realizarse en un inicio el pasado 20 de octubre, pero ese día se suspendió por presuntos problemas técnicos en la plataforma virtual utilizada por el juzgado federal.
El 20 de octubre, la defensa de la periodista no pudo ingresar a la sesión, de acuerdo con los reportes sobre el aplazamiento por lo que se decidió que se hiciera este 29 de octubre.
El procedimiento forma parte de la causa penal 25/2018, radicada en el Juzgado Cuarto de Distrito en Quintana Roo, y representa una etapa clave para determinar la responsabilidad penal de Marín por los hechos denunciados por la comunicadora.
Los hechos por los que se imputa a Marín Torres, ocurrieron el 16 de diciembre de 2005 cuando Lydia Cacho fue detenida de manera arbitraria en Cancún, y trasladada por tierra a Puebla. En el camino fue víctima de amenazas de muerte, incomunicación, violencia sexual, tortura física y psicológica.
En su intervención, la periodista Lydia Cacho, autora del libro Los demonios del Edén recordó que sus investigaciones documentaron los testimonios de niñas víctimas de trata, lo que involucró a empresarios como Jean Succar Kuri y Kamel Nacif Borge.
Frente al exmandatario poblano, Cacho cuestionó que los personajes relacionados con el caso evadieran la acción de la justicia durante años.
“¿A qué le tenía miedo cuando se dio a la fuga si no es que era culpable? Porque yo como ciudadana, sin ningún poder, llevo 21 años enfrentándolo a usted y a todos los poderosos que defienden y protegen la explotación sexual, comercial, infantil y la trata de personas en mi país”, expresó la periodista.
De acuerdo con Contramáscaras, la periodista señaló en un video que su batalla no es individual, sino colectiva contra los funcionarios que usan el poder para proteger a delincuentes.

Red de protección política
Durante el desarrollo de el proceso judicial por tortura, la periodista respondió a los argumentos que presentó la defensa de Marín Torres para desvirtuar las grabaciones telefónicas que lo vincularon con el empresario Kamel Nacif, y recordó que el propio empresario reconoció la autenticidad de las conversaciones.
Cacho sostuvo que la protección política en Puebla operó directamente para encubrir una red que explotaba a menores de edad. Además, reclamó al exfuncionario que desviara la mirada mientras ella exponía sus acusaciones en el estrado.
“Me parece increíblemente ridículo y absurdo que en un juicio de nivel internacional, no solamente nacional como este, por torturarme, omita la defensa de usted Mario Marín y usted también, mire para otro lado cuando yo le estoy hablando”, manifestó.

Un reclamo colectivo
La comunicadora acusó al exgobernador de utilizar a las instituciones de seguridad estatales para castigarla por su labor informativa e intimidarla. Según relató, los policías que ejecutaron su traslado mencionaban instrucciones directas del entonces titular del Ejecutivo, como parte de una operación en su contra.
Cacho insistió en que la exigencia de justicia ante el tribunal representa una batalla colectiva por las víctimas que documentó, y no solo una agresión individual.
“Yo fui torturada para callar mi voz, porque dentro de mi voz, de mi palabra, de mi trabajo periodístico y de mi libro Los demonios del Edén, están las voces de cientos de niñas y niños abusados”, señaló.
Al finalizar su intervención, la periodista solicitó a la autoridad judicial imponer la pena máxima y recordó que el exgobernador denominó “coscorrón” a lo que el derecho constitucional tipifica como tortura.
La audiencia actual forma parte de las conclusiones legales, donde un juez determinará la responsabilidad de Marín, sin que la petición de Cacho constituya por sí misma una sentencia firme.

