El DJ y productor francés Kavinsky, pilar fundamental de la escena electrónica contemporánea, fue hallado muerto en su domicilio en París a los 50 años. El artista, cuyo nombre legal era Vincent Belorgey, consolidó su estatus de culto mundial gracias a su inconfundible himno electro-house Nightcall (2010), el cual definió la identidad estética y sonora de la aclamada cinta neo-noir Drive (2011), protagonizada por Ryan Gosling.
La Fiscalía de París confirmó el hallazgo del cuerpo mediante un comunicado oficial difundido por medios locales y agencias internacionales. Hasta el momento, las autoridades mantienen hermetismo sobre las causas exactas del deceso, a la espera de los dictámenes forenses correspondientes. La ironía de su repentina partida no ha pasado desapercibida para sus seguidores: el propio alter ego de Belorgey —un DJ zombi de ojos rojos y chaqueta universitaria— estaba basado en la historia ficticia de un joven que moría al estrellar su Ferrari Testarossa en 1986 para regresar de entre los muertos a hacer música.
El impacto de Kavinsky trascendió la subcultura del French Touch. Recientemente, tras su aparición en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de París 2024, Nightcall rompió récords al convertirse en la canción más buscada en un solo día en la historia de la aplicación Shazam. Un dato frecuentemente omitido es el linaje de la obra: la pista fue coproducida por Guy-Manuel de Homem-Christo, cofundador del legendario dúo Daft Punk, y contó con la hipnótica voz vocal de la cantante brasileña Lovefoxxx, amalgama que garantizó su permanencia generacional.
Las reacciones al más alto nivel del Estado francés reflejan el peso de su legado. El presidente Emmanuel Macron acudió a sus redes sociales para declarar que el músico será “una fuente de orgullo francés para siempre”. Por su parte, la ministra de Cultura, Catherine Pégard, subrayó el vacío que deja en la industria: “Francia ha perdido una de sus voces más singulares. Bailable y nostálgica a la vez, su música seguirá trascendiendo fronteras”.
Los representantes legales y el sello discográfico del artista (Record Makers) aún no han emitido declaraciones sobre ceremonias póstumas o el destino de sus archivos musicales inéditos.

