- La reaparición del gusano barrenador en ganado en Nuevo México ocurre a pocos días de que el puerto de entrada de Santa Teresa inicie operaciones el 24 de septiembre para recibir ganado vivo desde México; autoridades sanitarias extienden la vigilancia epidemiológica en la frontera
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó la reaparición del gusano barrenador del Nuevo Mundo en Nuevo México, justo cuando las autoridades de ambos países preparan la apertura de un punto clave para el comercio pecuario bilateral.
El hallazgo epidemiológico coincide con los preparativos para la apertura del puerto de Santa Teresa, prevista para el 24 de septiembre.
Esta instalación fronteriza funciona como el segundo puerto de entrada en Estados Unidos que acepta ganado vivo mexicano, por lo que su operación resulta estratégica para la exportación ganadera nacional.
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Gusano barrenador alerta a autoridades de EU
La habilitación del puerto de Santa Teresa busca agilizar el cruce de animales en la frontera norte, donde inspectores sanitarios revisan minuciosamente cada cargamento de ganado.
La presencia del parásito representa un riesgo constante para la ganadería de la región, pues las larvas de esta mosca atacan la carne viva de los animales y causan severas lesiones o la muerte si las autoridades no aplican el tratamiento adecuado a tiempo.
Frente a la confirmación del caso en Nuevo México, los equipos de inspección veterinaria del gobierno estadounidense reforzaron los protocolos de revisión en los puntos fronterizos.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México mantiene constante comunicación con sus homólogos estadounidenses para vigilar que los cargamentos cumplan con los tratamientos antiparasitarios y los certificados de salud antes de autorizar el traslado de las reses.

Impacto en el comercio de ganado
El comercio de ganado vivo mexicano hacia Estados Unidos sostiene a miles de productores en el norte del país, quienes envían becerros y vaquillas hacia los engordaderos estadounidenses.
Por esta razón, cualquier brote o detección de la plaga en zonas fronterizas activa alertas inmediatas para prevenir restricciones comerciales o cierres temporales en los cruces internacionales.
Las autoridades sanitarias de ambos lados de la frontera mantienen campañas permanentes de dispersión de moscas estériles para erradicar la presencia del insecto y frenar su avance hacia el norte.
Además, los ganaderos que movilizan animales a través del puerto de entrada de Santa Teresa deben presentar la documentación vigente que acredite el baño e inspección física de los ejemplares para descartar gusaneras en heridas abiertas.
El inicio de operaciones en Santa Teresa el próximo 24 de septiembre dependerá del estricto cumplimiento de los estándares de bioseguridad, con el fin de proteger el ganado de exportación y resguardar el estatus sanitario de ambas naciones.

